La Filarmónica de París, Francia

El proyecto

Espejo del movimiento

 

Como una colina resplandeciente que culmina a 52 metros de altura con una pantalla gigante en la que se exhibe su programación, la Filarmónica de París, diseñada por el estudio de arquitectura Ateliers Jean Nouvel, capta la mirada desde el bulevar periférico y los barrios que la rodean. Su ubicación en el nordeste de la capital, en pleno corazón de la metrópoli, la impone de entrada como un lugar emblemático del Gran París y afirma una voluntad de popularizar la música quedicha ciudad representa. Marca el logro del cambio cultural de este sector del distrito 19, en otros tiempos dedicado a los mataderos, tal como atestigua la Grande Halle transformada, más de 30 años después de su inauguración. Por su dimensión nacional e internacional, corona al conjunto de instalaciones del parque de La Villette, principalmente la Ciudad de la Música, creada en 1995 por el arquitecto Christian de Portzamparc, a la cual complementa: ambos edificios forman, desde entonces, el conjunto conocido como Filarmónica 1 y 2.

Además de la gran sala filarmónica Pierre Boulez con 2400 asientos (3600 en la configuración inicial de platea) distribuida en cinco niveles, la Filarmónica cuenta con dos grandes salas de ensayo para orquestas, seis salas de ensayo, estudios de trabajo, un centro administrativo, un centro educativo, espacios de exposición, espacios de restauración y comercios. Los conciertos, así como las exposiciones, las actividades pedagógicas y las residencias, dan vida al edificio. Existen varios puntos de acceso. Uno, desde el parque de La Villette a la planta baja, pasando por debajo del edificio. 

Otro, subiendo los peldaños de una amplia escalera por la que se accede al vestíbulo de la sala grande. Una rampa con una ligera pendiente sube desde la puerta de Pantin y también conduce al vestíbulo. Como si se tratara de una colina, se puede subir en zigzag por la vertiente norte del edificio para llegar al mirador instalado a 37 metros por encima del suelo y que ofrece un punto de vista panorámico de la ciudad. Los distintos recorridos brindan libertad de elección a los usuarios, como forma de invitación a apropiarse del lugar sin ideas preconcebidas. Considerado como un «lugar de vida para la música», su aspecto singular refleja la fluidez que se busca entre los espacios y las personas, ya sean artistas, técnicos, público o simplemente clientes.

Espejo del movimiento

En el exterior, el recubrimiento metálico de formas angulosas o -por el contrario- curvas, refleja de manera deformada el paisaje y los movimientos que lo rodean, confundiendo las distancias y las escalas. Los elementos chocan entre sí. Como guiño a M.C. Escher, el motivo principal de las fachadas reúne siete modelos distintos de un pájaro estilizado para constituir el revestimiento de aluminio en cuatro tonos de gris mate: dependiendo de la luz, las nubes de pájaros se recomponen.

Remolino

Sobresaliendo de sus fachadas planas y con ángulos vivos, el núcleo del edificio está revestido de un entramado de láminas de acero inoxidable brillante (aspecto Uginox Bright). Denominado "el Remolino" e instalado por el estudio HDA, este volumen tan valorado parece escarparse del interior. Corresponde a los espacios de recepción y de la sala grande. La construcción de esta pared curva pasa por su desglose en dos capas distintas: el revestimiento exterior y una pared impermeable en el interior, ambas definidas por principios geométricos diferentes. El espacio entre ambas permite el acceso para realizar tareas de mantenimiento.

Con una superficie de más de 7000 m², el revestimiento es un ensamblaje de escamas de acero inoxidable colocado según una forma geométrica libre determinada por el estudio arquitectónico. La geometría se define mediante una superficie NURBS (Non Uniform Rational B-Spile) de referencia. Se caracteriza por la combinación de zonas de dobles curvaturas convexas, cóncavas y, por algunas partes, casi planas. Con 1,5 mm de grosor, las placas de acero inoxidable se fijan sobre una estructura en tres dimensiones uniendo placas planas con los armazones y tubos curvados. La unión de los bordes de las superficies se asegura con capas de barras.

En contraste con el conjunto mate del envoltorio, el aspecto brillante del acero inoxidable realza el relieve al que se adapta. Aparte de su estética, su leve rugosidad contribuye a minimizar los depósitos de polvo y residuos de contaminación. El ambiente especialmente agresivo, relacionado con la proximidad periférica, justifica la elección de un tono de acero inoxidable austenítico (Aperam 316L).

Ficha técnica

Ciudad: 
Paris
​País: 
Francia
Arquitecto: 
Ateliers Jean Nouvel / Metra & Associés

Información sobre el acero inoxidable

Calidad: 
316L
Acabado superficial: 
Uginox Bright